Reloj John Taylor

P.V.P.: 4.000,00 €
 

Reloj de pie John Taylor estilo Jorge III.
Londres, mediados siglo XVIII.
En caoba, metal y latón dorado.
Procedencia: colección particular (Pontevedra).
Medidas: 2,27 m (altura total); 23 cm (diámetro esfera).
El reloj funciona y adjunta la llave original.
Adjunta informe de tasación

Reloj de pie o también denominado “reloj de abuelo” con caja en madera de caoba. Se compone esencialmente de tres cuerpos; el cuerpo superior, donde se encuentra el reloj propiamente dicho, el intermedio que simula una columna, que es el elemento vertical y el tercero, en forma de basa.

El presente reloj entronca con el denominado estilo Jorge III (1760-1820). Se basa en una clara inspiración arquitectónica clasicista con modelos heredados del estilo Reina Ana, pero añadiendo más modelos decorativos.

La zona central aparece separada del resto de la composición por dos amplias cornisas, una hacia abajo y otra hacia arriba. Si bien la zona de la esfera es habitual que lleve cristal, ya que los muebles lo usaban con asiduidad en librerías y muebles de comedor desde el siglo XVII, en la zona central el cristal que presenta es posterior, ya que este tipo de relojes llevaban una puerta en el mismo material que el resto de la pieza que permitía un fácil acceso al interior desde la parte frontal por lo que, seguramente se haya cambiado en una restauración posterior.

La parte superior presenta un frontón tallado en forma de “cuello de cisne”, característico de cómodas altas y librerías de esta época. Por la tipología de este tipo de decoración, sabemos que se realizó a partir de 1760; a partir de cuando se usó este tipo de frontón tan decorativo.

La esfera está realizada en latón dorado y seguramente acero plateado. Presenta una forma cuadrada con una media circunferencia en la parte superior. En las esquinas presenta unas decorativas enjutas vegetales en bajo relieve, perfectamente delimitadas, que centran el anillo capitular en acero plateado. La esfera tiene doble marcación lacada en negro; romana para las horas y arábiga para los minutos. La parte central de la esfera presenta un bello trabajo con punzón sobre el latón, formando un efecto deslustrado que se conoce como esmerillado, sobre el que se superponen unas formas vegetales de bella factura. Este tipo de decoración en la esfera interior es importante en cuanto a la cotización de la pieza.

En esa zona podemos encontrar dos orificios anillados para darle cuerda a la maquinaria. Consta de doble aguja central, seguramente realizada en hierro, de decorativas formas vegetales que, sin duda, añaden armonía estilística al conjunto. En el centro de la parte superior se ha añadido una pieza circular, seguramente de acero plateada, con la inscripción “John Taylor. London”. Se trataría de la última adicción que se le hace a la pieza y, con ella, el reloj queda firmado y perfectamente identificado.

El presente reloj adjunta las llaves originales y funciona perfectamente.

Los primeros relojes del abuelo fueron fabricados entre 1665 y 1675, siguiendo una línea clasicista en su diseño, incorporando un par de columnas de estilo corintio colocadas en los extremos de la caja y una entabladura completa en lo que podría llamarse una especie de frontón. Las bases y los capiteles de dichas columnas suelen ser de metal dorado fundido y cincelado, al igual que otros adornos y remates, que hacen que cada reloj sea una pieza única.

Los motivos decorativos se volvieron con el paso del tiempo cada vez más sobrios, llegando a reducirse cada vez más. Hacia 1710 los relojes ganaron en altura, lo que hizo necesario cerrar la caja superior y se abrió de igual modo una puerta baja que nos diese acceso al mecanismo (como en el ejemplo presente).

Las creaciones de origen británico solían ir con unos 25 años de retraso en lo que a estilo ser refiere. A partir de 1730 los fabricantes franceses tomarían la delantera en la producción de este tipo de relojes, al poner un mayor énfasis en la belleza de las cajas, que comenzarían a seguir las mismas tendencias estilísticas que los muebles y las artes decorativas de la época. Durante el siglo XVIII y principios del XX fue cuando la producción de este tipo de relojes se generalizó por el resto de Europa e, incluso, en el continente americano, pero en cantidades mucho menores.

Los primeros relojes de caja larga eran pequeños, por lo general no mayores de 190 cm de altura pero, a medida que avanza el siglo XVII, las cajas largas se fueron haciendo cada vez altas. Hacia el año 1700 llegaron a medir 210 cm sin contar la moldura superior y 226 cm con la moldura como el presente ejemplo.

John Taylor era un fabricante prolífico de relojes de finas melodías. Tenía sus instalaciones en Gloucester Road. Era conocido por fabricar relojes de alta calidad. La mayoría de las piezas encontradas de este relojero son ejemplos siempre de altas calidades y que alcanzan precios bastante altos. Siguen un estilo clasicista inglés como en este caso el estilo Jorge III. Fabrica relojes tanto de sobremesa, como de pie, siempre firmados en alguna zona de la esfera.

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