mueble antiguo

La porcelana de Limoges

La porcelana de Limoges hace referencia a la producción de este arte decorativo que ubica en la ciudad francesa de Limoges desde finales del s XVIII. Se trata de porcelana de pasta dura. Esta porcelana está compuesta de caolín y una roca feldespática denominada “petunse”.  Su cocción se realiza a muy alta temperatura (1300-1500º).

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Marcas de porcelana de Limoges

Se adjudica a Marco Polo el descubrimiento de la materia que denominamos porcelana durante uno de sus famosos viajes a China. Aunque en Europa había expertos en algunas artes cerámicas, como el vidrio o la fayenza, no tenían conocimiento del caolín, que es lo que da a la porcelana su blancura, durabilidad y translucidez.

Durante el siglo XVIII, se localizaron depósitos de este material en Alemania (en 1709) y en Francia cerca de Limoges, en 1768, descubiertos por el cirujano Jean-Baptiste Darnet. Tenemos constancia del primer productor de porcelana de Limoges en 1771, bajo la orden del intendente Anne Robert Jacques Turgot.

La adaptación al nuevo material

La producción utilizaba motivos decorativos de la porcelana de pasta blanda en estos primeros años: pequeños patrones florales o de ramos, también el encaje de oro, frecuentemente acompañados de hilo azul claro. Se producían objetos sencillos en pequeñas cantidades. Pero con la toma de la manufactura de Limoges por la Sèvres Royal Manufactory, la forma y la decoración de los objetos se volvió más detallada y sofisticada.

Después de la Revolución Francesa, se retomó la producción y el número de fábricas se multiplicó. Hacia 1830, ya había 16 manufacturas, cuya evolución siguió el ritmo del auge y crisis de los movimientos económicos y políticos. Algunas marcas a destacar en este periodo pueden ser Baignol, Pierre Tharaud o François Alluaud.

La evolución de la porcelana de Limoges

Después de 1830, la producción fue evolucionando y se enfocó hacia el arte decorativo bajo la influencia de artistas parisinos como Aaron y Valin (bronce). Aunque sin duda, la clave para entender el desarrollo de esta porcelana son las ferias mundiales. Comenzaron a marcar las piezas de una forma distintiva para que los miles de visitantes las reconociesen fácilmente. A este punto, ya alcanzado una calidad madura en la producción, empezó a despuntar el concepto de “porcelana de Limoges”, demostrando la calidad del caolín y la perfección técnica de las fábricas. De las marcas más representativas de este estilo podemos nombrar a Pouyat y su Grain de riz.

Sin embargo el último cuarto de siglo estuvo dominado por Haviland, quienes introdujeron decoraciones con inspiración japonesa en Limoges. Por otro lado, gracias a sus oficinas americanas, expandió la producción de porcelana de Limoges a otros países.

Por otro lado, la primera mitad del s. XX estuvo marcado por el desarrollo de dos estilos: Art Nouveau y Art Deco, los cuales influenciaron a los creadores de porcelana, que trabajaron con artistas de renombre. La porcelana de Limoges reafirmó su reputación en la International Fair of Modern Industrial and Decorative Arts de Paris, en 1925. Recibe su nombre del estilo que ganó popularidad de 1925 en adelante.

La porcelana al servicio del día a día

La Segunda Guerra Mundial tuvo un impacto brutal en Limoges dado que tuvieron que lidiar con diferentes desafíos, tales como reestablecer la actividad adaptando las herramientas de producción a las nuevas realidades. Uno de los avances más importantes en este punto fue la introducción del horno a gas en la producción. Desde entonces, ha sido un continuo proceso de reinvención. A través de la colaboración con artistas de renombre, las producciones de Limoges se abrieron al mundo del diseño. Desde este momento se mezcla el arte con la vida cotidiana, creando objetos que entroncasen con los diferentes estilos de vida emergentes en la sociedad occidental. A medida que la porcelana adquiría la esencia de la excelencia, dirigentes de países por todo el mundo y principales empresas de bienes de lujo se hicieron con un servicio de porcelana de Limoges.

Servicio para Air France 1976 (Raymond Loewy)

 

La producción se movía entre la innovación y la lealtad a la tradición. Se utilizó como inspiración para el diseño contemporáneo. El Limoges White sigue siendo un punto de referencia para diseñadores que quieren incluir la porcelana en su producción.

Cómo conseguir porcelana de Limoges

Si se quiere adquirir una pieza o un set, hay varios métodos para conseguirlo. La mayoría de las fábricas locales de Limoges ofrecen la posibilidad de adquirir piezas de porcelana en las tiendas situadas junto a la planta de producción, ya sea en la ciudad o en la periferia. Presentan una amplia gama de vajillas, joyas y accesorios de decoración. El Boulevard Louis-Blanc, el famoso «Bulevar de la Porcelana», está situado en el centro de Limoges. Es un lugar de paso ineludible para comprar porcelana. Gracias a la incorporación de estas empresas a los medios actuales de masificación comercial, tenemos las páginas web de las marcas más relevantes que siguen produciendo a día de hoy, entre ellas la de Haviland.

Por último, también podemos encontrar piezas en subastas, como por ejemplo, en la página de Balclis un set de vajilla de Limoges del segundo tercio del s.XX con un precio de salida de 300€ (imagen 1), o un aplique en bronce dorado con plato en porcelana de finales del XIX, precio de salida en 250€ (imagen 2). En la prestigiosa casa de subastas Christie’s encontramos piezas de un mayor nivel como un set de vajilla para comida y desayuno de principios del s.XX con un precio de remate de 13750 € (imagen 3).

Imagen 1

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Imagen 2aplique-porcelana-limoges


Imagen 3

 

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Fuentes:

www.mygrannysatticantiques.com

www.musee-adriendubouche.fr

www.tourismelimousin.com

Imágenes:

www.balclis.com

www.sothebys.com

collection.cooperhewitt.org

bigbenantiguedades.wordpress.com

ARTÍCULO DE : MARTÍN SOUTELO AMOEDO