Las temibles balas romanas

Bien conocidas son las técnicas bélicas del Imperio Romano, pero arqueólogos del yacimiento de Burnswark Hill en Escocia ha descubierto una que era hasta hoy desconocida.
Burnswark hill (John Reid/Trimontium Trust)
Burnswark Hill es un asentamiento fortificado que data de la Edad del Hierro. En sus inmediaciones se encontraban dos campamentos romanos, asentamientos que, según los expertos, fueron levantados para apoyar el asedio a la plaza, un método completamente habitual en los usos de la guerra romanos. Aunque en los años 60 algunos expertos pensaron que, a la vista de la gran cantidad de proyectiles de diversa índole encontrados, podrían ser lugares donde entrenaban las tropas.
Pero entre esos variados proyectiles ha aparecido un tipo muy especial y singular, unas balas moldeadas en plomo con forma oblonga y una perforación de unos milímetros de diámetro y con un peso tan reducido que no podían ser usadas para abatir a un enemigo.
Ejemplos de las balas encontradas (John Reid/Trimontium Trust)
Pero entonces cuál era la finalidad de esos proyectiles? Pues bien, al principio los expertos apuntaban a que estos orificios servían para introducir algún tipo de veneno, aunque definitivamente se decantaron por que esos agujeros servían para producir un silbido agudo e intimidar y despistar al enemigo, que de esa manera estaría más pendiente de esquivar un posible peligro que de pelear. Pongámonos en situación, si en una batalla son lanzados miles de estos proyectiles es evidente el estruendo que desorientaría al enemigo.

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