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Las casas de subastas en la actualidad

EMPECEMOS POR EL PRINCIPIO… ¿QUÉ ES EXACTAMENTE UNA SUBASTA?

La subasta, en la actualidad y en términos legales, es la venta pública de bienes que se hace al mejor postor. Lo habitual sería que la subasta se realice con la intervención de alguna autoridad, como puede ser un juez, pero sabemos que esto no es siempre así. La lógica de la subasta supone la fijación de un precio base que, a partir de la puja entre los interesados, comienza a subir. El producto subastado, finalmente, será entregado a quien ofrezca la mayor suma de dinero.

HABLEMOS DE MODALIDADES

Hay subastas que se realizan a sobre cerrado, donde no existe la posibilidad de superar la oferta original más alta.

Hay otra tipología que se denomina “subastas inversas o subastas a la baja”. También se conoce como negociación electrónica, o subasta inversa normalmente con pujas por Internet. En contra del sistema tradicional explicado anteriormente, “ganará” el lote el que menor precio oferte. Las subastas electrónicas inversas han tenido un gran crecimiento habiéndose implantado en numerosos sectores productivos.

SUBASTAS DE ARTE Y ANTIGÜEDADES

En el caso de las subastas de arte y/o antigüedades se plantea un cambio de modalidad desde más o menos hace unos 10 años hasta ahora. Antiguamente las casas de subastas eran una serie de establecimientos, que, acorde con la tipología y estatus que presentaban eran bastante tradicionales.

Se planteaba un lote de piezas especificado que se estudiaba, se catalogaba y se fotografiaba. Se realizaban una serie de catálogos de calidad con grandes fotografías donde se presentaban cada una de las piezas. Se entregaba también una hoja donde el potencial comprador podía apuntar la pieza en la que estaba interesado y el precio que estaba dispuesto a pagar por la misma…

Las pujas se podían hacer por correo electrónico, rellenado esa hoja remitida, por teléfono o, lo más habitual, presencialmente. Lo que gustaba en realidad era ver las piezas en casa tranquilamente y tomar una decisión para después ver las piezas in situ (estaban unos días antes expuestas) y, de manera presencial, en sala y con paleta con tu número asignada.

Ahí es donde se puede desatar la “lucha” por alguna de las piezas expuestas, donde dos (o más compradores) van ofertando una puja superior a la anterior hasta que se van rindiendo y, finalmente, sólo queda una puja… cae el martillo y anuncia la puja ganadora: el valor por el que se adjudicará la pieza (siempre sin contar las comisiones). 

Hay que tener en cuenta que en estas subastas presenciales se cuenta también con las pujas telefónicas y las que fueron enviadas por escrito previamente.

TECNOLOGÍA Y SUBASTAS

Con la llegada de la tecnología se plantea hacer las propias subastas de manera on line, sin tener que desplazarse. En un mundo globalizado el hecho de poder acceder a una subasta en la otra punta del país sin moverse de tu casa sin duda revolucionó el mundo de las subastas pero también del arte y, sobretodo, los precios.

Se plantea un acceso más amplio y menos convencional a un tipo de pieza en esencia elitista. Ahora, minimizando los gastos el acceso y compra de arte se amplia a otros sectores menos convencionales o, incluso, a una venta más rápida y, consecuentemente, a unas ventas superiores en número, aunque no en valor, ya que los precios se ven reducidos. 


Algunas conocidas Casas de subastas…

Algunas de las Casas de subastas más conocidas en España, son, entre otras, Subastas Durán, Ansorena, Balclis, Subastas Siglo XXI, y con modalidad on line Subastas Imperio, Setdart o TodoColección.

Es recomendable que, siempre que vayamos a invertir en cualquier objeto usando como intermediario una casa de subastas debemos consultar diferentes opciones, es decir, después de haber visto las posibilidades y facilidades que nos ofrece cada una de ellas, escoger la que mejor se adapta a nosotros y a lo que buscamos en ese momento, es decir, con la que más cómodos nos sentimos.

Así mismo, también debemos tener en cuenta factores como la comisión que se cobra por la venta del producto; esta  puede ser crucial para ayudarnos a elegir una u otra opción. En muchos casos la comisión depende del precio que el comprador pague por la obra, aunque en la mayoría la comisión esta marcada con anterioridad y se aplicará a cualquier artículo vendido a través de la misma. Suele indicarse en las “condiciones” y oscila entre el 17 y el 22%. Algunas no son subastas en sí, si no “plataformas” en donde la “subasta” o “puja” la dirige directamente el propio vendedor como nos ocurre en Todocoleccion o Ebay.

En líneas generales todas las subastas plantean mismas posibilidades, pudiendo participar en las subastas tanto de forma online como presencial, lo que claramente beneficia al comprador. Además, en la mayoría podemos encontrar una gran variedad de artículos, desde joyas y pedrería, hasta cristalería o juguetes antiguos. Así mismo, podemos encontrar antigüedades para todos los bolsillos, desde los cincuenta precios hasta precios totalmente prohibitivos para la mayoría, algo que sin lugar a dudas, puede animarnos a todos a participar en este tipo de actividades. 


Finalmente y como una de las recomendaciones más importantes que se pueden dar en relación con las casas de subastas es interesante tener en cuenta que antes de invertir en cualquier tipo de subasta, tanto Online como presencial, se aconseja asesoramiento a algún experto en  la materia para no pagar más de lo que realmente costase la pieza, ya que puede parecernos que estamos haciendo una buena compra cuando en realidad podría no ser así.

Con relación a la situación actual…

Con respecto a la más que complicada situación que todos estamos viviendo con el COVID- 19, aunque pueda parecer poco probable, el confinamiento y el miedo también afectan al mundo del arte. Estas conocidas páginas de subastas no especifican claramente cual será su protocolo de actuación en estos duros momentos, pero lo que si es cierto es que algunas ya han tenido que cancelar varias subastas presenciales que estaban programadas debido a la cuarentena a la que está sometida toda la población.