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Antigüedades técnicas: OBJETOS DE CIRUJANO

En las últimas décadas del siglo XIX se inició un proceso de transformación de las condiciones de vida y salud de la población. Enfermedades como la tuberculosis, el paludismo, el tifus, el sarampión o la sífilis habían sustituido a las temibles epidemias de cólera o fiebre amarilla convirtiéndose en el principal problema de salud. Afrontarlo exigía políticas de higiene y salubridad de las aguas, los alimentos o la vivienda, y campañas de tratamiento y prevención amparadas por una incipiente estructura sanitaria municipal (laboratorios, casas de socorro, institutos de higiene, dispensarios). 

Tasación de antigüedades


 
En ese contexto, la figura del médico adquirió un gran protagonismo social y político. La medicina clínica experimentó el impulso de nuevas técnicas diagnósticas y la era bacteriológica abrió expectativas inéditas con la fabricación de sueros, vacunas y antibióticos. La nueva cirugía antiséptica superó las tradicionales barreras impuestas por el dolor, la hemorragia y la infección. Al mismo tiempo, la sociedad vio nacer un periodismo médico especializado y estableció mecanismos de divulgación del saber médico. 
 
Hay que tener en cuenta las limitaciones en cuanto a material del que podían disponer los antiguos médicos para ejercer su trabajo. Los instrumentos médicos más antiguos (usados desde la Edad Media) se pueden contemplar en museos. No se puede olvidar su estado de conservación y el desgaste de los mismos, ya que se trata en su mayoría de objetos que se han usado con asiduidad para curar enfermos y/o realizar estudios científicos capaces de aportar nuevos datos sobre las enfermedades que había que combatir en un determinado momento histórico. 

Tasación de antigüedades


 
Los más primitivos instrumentos de cirujano se remontan a finales del siglo XVIII, los cuales se guardaban en sus respectivos maletines (sierras, pinzas, tijeras, sondas, lancetas…).
 
Los mangos de este instrumental antiguo estaban realizados en ébano o marfil (los cuales muchas veces eran tallados con el fin de que no resbalasen mientras se estaban usando), si bien con la llegada de los métodos de esterilización, el metal se abrió paso, ya que se podía esterilizar más fácilmente y, por supuesto, más a fondo. 
 
Este tipo de piezas llegan a nuestros días con un desgaste considerable, ya que son objetos que han sido utilizados en todo tipo de circunstancias y condiciones (muchos instrumentos, por ejemplo, fueron usados en el campo de batalla). 
 
Los precios de este tipo de objetos varían mucho, ya que su precio de venta fluctúa según sea el gusto y admiración por el objeto en sí, pero suelen ser precios bastante altos, dependiendo de tipología, instrumental (nº de ejemplares) y calidad de los materiales. 
 
El hecho de que una pieza conserve un número muy elevado de instrumental, añadido a la originalidad de la caja y utensilios, hace que tenga más valor para el coleccionista.